Hoy estrenamos sección. Dicen los expertos que en tiempos de crisis las buenas ideas brotan con más fuerza. La moda del low cost se ha extendido por la Red a través de tiendas que nos permiten adquirir primeras marcas a precios completamente rebajados. En Negocios Singulares hablaremos de GlossyBox y de otros modelos de negocio dedicados a la distribución de cosméticos.
¿Sabes algo sobre GlossyBox? ¿Te has suscrito a este servicio? Bien, si todavía no lo conoces te diremos que es un negocio de lo más innovador para la distribución de cosméticos que funciona a través de una fórmula llamada sampling online. Es, en realidad, una estrategia de marketing muy rentable para captar clientes, capaz de reinventarse para adaptarse a las nuevas tecnologías. Y para muestra, un botón. GlossyBox es una empresa que funciona vía Internet en lo que se denominaría sampling online cosmético. Consiste en enviar mensualmente una serie de muestras de productos a los beauty junkies, o lo que es lo mismo, a los adictos y adictas a la belleza. El cliente paga 10 euros al mes por abonarse a una especie de suscripción mensual por la que recibe una cajita con cinco o seis productos. Para ganar puntos y poder optar a ofertas y regalos, el usuario podrá responder a encuestas sobre los productos, feedback que reciben directamente las marcas que han apostado por incluir alguno de sus productos en la cajita.
Lo cierto es que el sampling online, en este caso llevado a cabo a través de GlossyBox, permite a las empresas establecer una segmentación más certera sobre la edad, el sexo, o el estilo de vida, puesto que en las cuestiones previas a la suscripción se formulan preguntas como ¿cuánto dinero gasta usted en cosméticos? o ¿dónde compra usted sus cremas hidratantes? Esta concreción de los perfiles, más que para los usuarios, es verdaderamente útil para las marcas que buscan llegar a sus clientes ideales: aquellos que después de haberlos probado considerarán que el producto está hecho para ellos y que por tanto, comprarán.
GlossyBox nació en febrero de 2011 en Alemania y se extendió rápidamente por once países distintos, entre los que también se encuentra España. Gracias a este servicio, los clientes pueden disfrutar de muestras o miniaturas de producto que son caras o que no suelen estar a disposición del gran público a través de los canales de distribución más habituales. Con ello ganan las marcas, puesto que con GlossyBox tienen acceso a una serie de detalles sociodemográficos y a las impresiones que cada producto genera en el consumidor. Se trata de información que normalmente se pierde cuando un cliente adquiere un producto a través de una tienda física. Gracias a este modelo de distribución a través de Internet, la empresa recibe un feedback que de otra forma no habría podido obtener. El objetivo de las marcas, en este sentido, es el de generar ruido a través de la Red y de conseguir nuevos clientes que hasta ahora no había encontrado.
Pero GlossyBox no es la única compañía que ofrece este servicio a marcas y a consumidores. De hecho, existen otros negocios como Glamourum o GoingChic, modelos prácticamente idénticos que se diferencian por el tipo de productos que ofrecen a sus clientas. Y decimos clientas porque hasta hoy, la gran mayoría de cajas están dedicadas a chicas, a diferencia de GlossyBox que ofrece una caja trimestral para chicos. En apenas cuatro meses, GlossyBox Alemania ya ha logrado 40.000 clientas y en España ya cuenta con más de 14.000 fans en Facebook.
Imágenes: GlossyBox


Escrito por infolancer 







