10 Signos que indican que estás cobrando menos de lo que debes por tus servicios

31 marzo 2009

 

Hace unas cuantas entradas en este blog dábamos consejos para determinar el precio de tus servicios y saber cuánto y cómo cobrar a tus clientes. Sin embargo, puede que hayas seguido nuestros consejos y aún así hayas tirado a la baja y estés cobrando menos de lo que deberías. ¿Cómo saberlo? ¿Cómo saber si estás cobrando menos de lo que sería beneficioso para ti?

 

El redactor de Freelance Switch Jack Knight recopiló, en clave de humor, 10 signos que te pueden ayudar a detectar que estás cobrando menos de lo que debes.

 

Aquí están, por orden creciente:

 

Nº 10 – Tus clientes confunden tu coste/día con tu coste/hora.

 

Nº 9 – Has conseguido todos los trabajos para los que te has propuesto. Y cuando decimos todos, queremos decir todos. De hecho, no ha habido cliente que te haya rechazado…

 

N º 8 – Aunque trabajes 80 horas semanales tus ingresos no te dan para vivir y te queda poco para acabar en un comedor de Cáritas.

 

N º 7 – Los nuevos clientes siempre te preguntan que “cuál es la trampa”.

 

N º 6 – Tus clientes a menudo pagan las facturas en efectivo.

 

Nº 5 – Otros profesionales te envían de vez en cuando e-mails muy poco amables.

 

Nº 4 – Tus antiguos clientes ya ni se molestan en preguntarte cuánto les va a costar determinado proyecto.

 

N º 3 – Nunca te falta trabajo, pero sigues subsistiendo de comida precocinada.

 

N º 2 – Tu hermano de 16 años gana más dinero que tú sirviendo hamburguesas.

 

Y la N º 1 … – Empresas indias te han llamado para que te encargues de los servicios que han externalizado …


Poniendo precio a tus servicios II: Proponer un presupuesto para un proyecto

16 marzo 2009

 Poniendo precio a tus servicios II

Hace unos cuántos posts nos embarcamos en la difícil tarea de poner precio a nuestros servicios como freelance. Os dimos unos cuantos consejos para calcular vuestro coste/hora de vuestro perfil para que fuese adecuado y así obtuvieseis el máximo número de clientes. Pero… ¿y a la hora de proponer un presupuesto para un proyecto publicado en nuestro portal? ¿Cómo saber si estamos proponiendo un “precio justo” por ese trabajo, con el que obtengas el máximo beneficio pero sin que ninguna de las partes salga perjudicada?

 

Lo primero que debemos plantearnos es cuál es la mejor manera de cobrar por el proyecto realizado. Pueden surgir dos posibilidades: Cobrar por horas o proponer una cantidad fija ¿Cuál es el mejor método para hacerlo? Pues lógicamente, depende de varios factores, que Mathias Meyer nos explicó claramente en su artículo “Hourly vs Fixed Pricing” en Freelance Switch y Samuel del blog Freelance Lessons.

 

Si se trata de una proyecto de “Contratación freelance” y no conocemos la duración exacta del proyecto lo mejor será plantearse cobrar por horas empleadas en el proyecto. A la hora de hacer nuestra propuesta, podemos proponer a la empresa una cantidad por hora, que puede ser nuestro coste/hora + un pequeño margen de beneficio que consideremos que podemos obtener por el trabajo, siempre basado en lo que creemos que podemos aportar al cliente que el resto de profesionales no puede. (Por ejemplo, si tu coste/hora en el perfil es de 30 €/hora, y crees que puedes aportar bastante al proyecto porque estás especializado en esa actividad, puedes permitirte proponer 35€/hora) Sin duda, esta es la manera de cobrar que más nos conviene como freelance. Cobrando por horas empleadas nos cubrimos las espaldas porque sabemos que si es necesario emplear unas horas extras, siempre serán retribuidas. Sin embargo, esto se puede complicar cuando se trata de proyectos en los que trabajamos en la oficina del cliente. Siempre se puede cuestionar cuáles son las horas de “verdadero trabajo” ¿Deberíamos cobrar los momentos de descanso? Evidentemente podemos decir que si trabajamos como cualquier otro empleado en la oficina del cliente, se nos debería pagar por las horas que pasamos en la oficina. Pero, esto también depende la naturaleza de nuestra contratación. Si se trata de hacer un trabajo concreto que necesita ser resuelto en un determinado tiempo, deberíamos ser pagados por las horas exactas que hemos empleado en concluir el proyecto. Se trata, ante todo, de ser honestos con nosotros mismos y con nuestro cliente.

 

La segunda opción es proponer una cantidad determinada, sin tener en cuenta cuánto tiempo, esfuerzo, material… vamos a emplear en el desarrollo del proyecto. Esta es, sin duda, la mejor manera de cobrar a un cliente por trabajos específicos que necesitan ser terminados en un determinado plazo de tiempo. También trabajos que pueden ser contabilizados objetivamente, como pueden ser los servicios de traducción (coste/palabra, por ejemplo)… Pero no todos los trabajos pueden ser contabilizados tan objetivamente como las traducciones. ¿Cómo calcular entonces esa cantidad fija? No es tan fácil. No siempre se puede cobrar lo mismo por trabajos parecidos (por ejemplo, diseñar un logo), puesto que cada cliente y proyecto tienen necesidades específicas que le hacen más sencillo o más duro de realizar. Lo mejor es analizar estas necesidades y prever cuánto nos puede llevar la realización del trabajo basándonos en su dificultad y nuestro nivel profesional. Habría que establecerse un margen de días extras por nuestro propio interés, por si no somos capaces de cumplir con la realización del proyecto en el tiempo que habíamos calculado. Ante todo, siempre hay que tener en cuenta nuestras propias limitaciones como profesionales, para no acabar teniendo que cobrar más a los clientes por tener que utilizar mucho más tiempo del que creíamos en realizar el trabajo: puedes perder un cliente para siempre.

 

Por ello, a la hora de hacer una propuesta de trabajo y plantear un presupuesto, estudia de qué tipo de proyecto se trata y propón el tipo de retribución que crees que se adapta mejor y que te beneficiará más.

 

A estas alturas, te estarás preguntando qué pasa en el caso opuesto. ¿Y cuándo un posible cliente nos pregunta cuánto calculamos que le puede costar la realización de un determinado trabajo? Hablaremos de ello en el próximo post.


Los autónomos económicamente dependientes pueden desde hoy solicitar la adaptación de su contrato

5 marzo 2009

Contrato para TRADE

Hace unas semanas os comentábamos en este blog la aprobación de la regulación de los derechos contractuales de los autónomos económicamente dependientes (TRADE).

 

Según informaba hoy el diario El Economista, es precisamente hoy la fecha a partir de la cual los TRADE, es decir, los autónomos cuyos ingresos dependen en más de un 75% de un único cliente, pueden solicitar a su empleador la adaptación de su contrato según lo establecido por la nueva ley aprobada el 20 de febrero.

 

La norma subraya que la naturaleza del contrato deberá ser civil, mercantil o administrativa, pero en ningún caso laboral y además define el contenido mínimo del contrato, incluyendo entre otros aspectos la determinación de la jornada y los descansos y las vacaciones anuales, que tendrán que ser de un mínimo de 18 días hábiles.

 

Los TRADE tendrán a partir de hoy un plazo de 3 meses para solicitar a su cliente que adapte sus contratos a la normativa. Así que si éste es tu caso, no lo dejes pasar, puesto que la adaptación deberá producirse en seis meses como máximo,18 meses en el caso del sector del transporte.

 

Si deseas más información puedes consultar a la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) que ha anunciado la inmediata puesta en marcha de una campaña de información sobre el tema. La asociación calcula que actualmente más de 300. 000 autónomos son económicamente dependientes y deberían beneficiarse de estos nuevos derechos.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 34 seguidores