Aprovecha el nuevo año para instalar la filosofía zen en tu despacho y olvidarte del desorden y las malas vibraciones. A continuación, te presentamos algunos consejos para que los vayas aplicando desde hoy mismo.
Empieza un nuevo año y con las fechas, el momento de enfrentarse a la tradicional lista de buenos propósitos. Uno de los más interesantes puede ser, sin lugar a dudas, el rediseño de tu espacio de trabajo. La palabra zen deriva de un término chino, que a su vez deriva del sánscrito y que significa meditación. En los últimos tiempos se ha instaurado la moda de convertir los espacios a lo que llamaríamos “filosofía zen”, lo que en sí alude a una escuela del budismo muy extendida en Occidente. Junto al “Feng Shui”, el arte de reorganizar las cosas y los espacios para mejorar nuestra calidad de vida, ésta se ha convertido en una práctica de lo más común entre aquellos que quieren alcanzar la salud física y mental, o conservarla. De hecho, existen empresas que se dedican a diseñar espacios y entornos laborales harmónicos. Pero si quieres ahorrarte unos euros e instaurar desde ya la paz en tu oficina, a continuación te ofrecemos unos cuantos consejos. ¡Puedes empezar ahora mismo!
1) Adiós al desorden. Fíjate en todo lo que tienes en tu espacio de trabajo. Cajas, montones y montones de papeles, envoltorios de plástico, libretas inservibles, carpetas antiguas… Tira todo lo que no utilizas: ordena y clasifica tus documentos en carpetas. Verás que tu espacio de trabajo luce más atractivo y tu jornada laboral no se hace tan tediosa y estresante.
2) Utiliza bien los colores. Está bien tener una oficina moderna y colorida. No obstante, deberás prestar atención a la colorterapia y en general, a los efectos que produce cada color sobre nuestro estado de ánimo. El rojo te activará, aunque en ocasiones puede llegar a estresarte. Para tranquilizarte e inspirarte elige colores fríos como el verde o el azul. Es muy recomendable el amarillo y el blanco, símbolo de claridad y limpieza. Huye del negro, absorbe las energías y resta positividad.
3) La decoración, a tu gusto. Si te gustan las flores, puedes poner una planta en tu mesa. ¡Te alegrará el día! También puedes colgar litografías o láminas de tus pintores favoritos o incluso llenar algunos rincones con figuras de papel, fotografías de tu familia o ítems que te den suerte. Recrea un espacio agradable para trabajar más a gusto. Siempre en su justa medida: no llenes tu puesto de trabajo de cosas innecesarias.
4) Tu salud es fundamental. Tu trabajo no puede costarte la salud. Utiliza una iluminación adecuada en tu escritorio (las lámparas que no reflejan su luz sobre la pantalla del ordenador son ideales), siéntate con una postura erguida y utiliza una silla ergonómica, un reposapiés y las almohadillas necesarias para teclear y manejar el ratón sin que tu muñeca, espalda y cervicales tengan que resentirse.
5) Crear un buen ambiente es fácil. Si trabajas en un espacio con luz natural estás de suerte. Si no es así, puedes utilizar lámparas de baja intensidad: nunca luz concentrada. Por otra parte, es recomendable abrir a menudo las ventanas para que el aire se renueve: es una buena forma de mantener el espacio sano. Evita (por supuesto) fumar en el lugar de trabajo. Si todavía no has vencido tu guerra al cigarrillo, apúntate otro buen propósito para el próximo año. Con este y el resto de consejos, ¡habrás conseguido una oficina diez!
Foto de: AnilePe

Escrito por infolancer 






















































