
La creatividad es un tema polémico.Tarde o temprano, siempre sale a la palestra en nuestra vida laboral y académica. Probablemente, a la hora que lees este blog, has podido leer varias ofertas de trabajo o de proyectos en los que se demandaba un “profesional creativo” y te has preguntado ¿Soy yo creativo?
Ese es el problema de la creatividad. Es cómo el triángulo de las bermudas: Todo el mundo parece saber lo que es, pero nadie puede señalarte dónde está exactamente. Todo el mundo parece saber lo que es la creatividad, pero muy pocos son capaces de definirla. Generalmente, si preguntas a alguien “¿Qué es la creatividad?” No sabría darte una respuesta exacta. Sin embargo, lo que sí harían es darte un ejemplo de lo que ellos consideran que es una persona creativa. “Mi amigo Fulanito, que hace tal, me parece una persona creativa…” te dirían. Y muchas veces también podrían estar cometiendo el error de señalar a un estereotipo que el vox populi y los medios se han encargado de fomentar.
Muchas empresas demandan un profesional “creativo” y la opinión generalizada es que la creatividad se trata de una cualidad innata: Eres creativo o no lo eres. Además, existe la concepción de que unas profesiones demandan un perfil más creativo que otros. ¿Es más creativo un diseñador que un abogado por hecho de ser diseñador?
¿Creéis que la concepción generalizada sobre la creatividad es cierta? ¿Que sólo los profesionales de las artes necesitan de la creatividad? ¿Qué sólo aquellos tocados por la musa pueden disfrutar de tener ese talento?
Pues si lo crees, estarías, sin duda, poniendo cortapisas a tu propia creatividad. La creatividad, como la mayoría de las habilidades que los seres humanos poseemos, puede ser fomentada y estimulada. Evidentemente, aquellos individuos con un buen potencial, encontraran menos dificultades a la hora de desarrollar este talento, pero con motivación y sobre todo, los métodos adecuados, podemos convertirnos en profesionales más creativos, y por lo tanto, más eficientes. Porque la creatividad se trata, ante todo, de la capacidad de dar soluciones originales a los problemas que se nos plantean día a día. Y estaremos de acuerdo en que no sólo los diseñadores gráficos y los artistas se enfrentan a problemas a los que dar solución en su trabajo, ¿no?
Pero… ¿Cómo empezar a poner en práctica nuestra creatividad? Un buen comienzo son las “12 vías para ser más creativos” que Mason Hipp propone en el blog FreelanceFolder:
Investigación y Aislamiento
Estos serían los 2 puntos por los que tendríamos que comenzar para empezar a desarrollar nuestra creatividad.
La investigación es la clave de la creatividad. Sin embargo, según el cliché ser creativo significa “pensar (y hacer) cosas nuevas, diferentes” De acuerdo. Pero para llegar a dar con una solución nueva, la mayoría de las veces hace falta conocer lo que se ha hecho anteriormente para romper con ello. Por ello, las personas más creativas suelen ser aquellas más cultas.
Si la investigación es una de las claves de la creatividad, el aislamiento es igual de importante. En muchas situaciones, conocer a la perfección el tema en el que trabajas puede “contaminar” tu perspectiva de crear algo nuevo.
Aislarse durante el proceso creativo puede dar resultados fantásticos siempre que se quiera crear algo radicalmente diferente de lo que hay ahí fuera. Pero hay que tener cuidado: Muchos creativos se aíslan demasiado. El aislamiento no es siempre necesario para crear algo nuevo, mientras que investigar y conocer el status quo es sin duda mucho más productivo a la hora de ser creativos. Prueba con la investigación y el aislamiento, prueba combinando ambas, y descubre qué es lo que mejor te funciona.
6 Métodos de creatividad para ser sistemáticamente más creativos
Aunque pueda parecer vaga y misteriosa, la creatividad puede llegar a ser bastante lógica en muchas ocasiones. Para ello, existen los llamados “métodos de creatividad” que son estudiados en muchos programas de estudio de varias carreras. Aquí te presentamos los 6 propuestos por Masson Hip, para comenzar:
1. Combinación y síntesis
Por este método, combinamos ideas anteriores para crear algo nuevo. La mayoría de las ideas creativas están influenciadas por algo ya existente. Evidentemente, para poner en marcha este método, el aislamiento no está contemplado: hay que investigar.
2. Rebelión intencionada
O romper con todo lo anterior. Analizamos las ideas ya asentadas e intencionadamente rompemos con ellas haciendo algo completamente distinto. Este método asegura resultados muy originales, pero hay que ser cuidadosos con él, puesto que puede generar también grandes paradigmas en nuestras respuestas, especialmente respecto a la utilidad de lo que hemos creado. No hay que perder nunca el sentido común.
3. Adición secuencial
Se trata de un método creativo por el cual se comienza por una idea, que te haya podido surgir de cualquier forma –tanto aislándote como habiendo realizado un gran trabajo de investigación – e ir poco a poco construyéndola, añadiéndola detalles o cambios hasta que al final del proceso no se parece en nada a la idea de partida.
4. Influencia exterior
Por este método, buscamos inspiración en otras fuentes que no estén relacionadas con el trabajo que hacemos. Otras disciplinas, otros lenguajes, etc… Por ejemplo, ¿Qué tal inspirarte en una canción para diseñar ese sitio web?
5. Perspectiva selectiva
Cuando nos encontramos bloqueados, muchas veces tratar de dar una respuesta global no es la solución. Este método propone centrarse en solucionar aspectos muy concretos. Comienza por un problema: Una vez exprimido este aspecto, céntrate en otro. Lo desarrollas y pasas a otro. Una vez desarrolladas las diferentes soluciones para los puntos concretos, recopílalas e intégralas en una sola solución.
6. Crea y compara
O aíslate y crea algo nuevo sin tener en cuenta lo que se ha hecho anteriormente. No investigues y da la primera solución que se te ocurra. Probablemente darás con una idea que ya está en uso. Por eso, cuando ya tengas tus respuestas, investiga qué es lo que se está haciendo al respecto, y así podrás añadir mejoras y cambios sin contaminar tus propias soluciones.
4 herramientas para potenciar tu creatividad
Incorporar varias herramientas útiles a tu proceso creativo también puede ayudarte a desarrollar esta habilidad. Masson Hip nos propone cuatro para comenzar:
1. Tesauro Visual
Una vuelta de tuerca más al tesauro tradicional. En inglés, puede ser muy útil para los redactores e incluso diseñadores a la hora de crear nuevos conceptos. Si lo prefieres, puedes consultar el más tradicional de la UNESCO.
2. Mapas Mentales
Los mapas mentales son una vía lógica para crear nuevas ideas, y son muy valiosos para recoger y definir conceptos que ya habían pasado por nuestra cabeza. Actualmente, la informática puede ayudarte a crearlos con programas específicamente diseñados para ello.
3. Bocetos y dibujos
¿Tienes una idea? Antes de lanzarte a desarrollarla, empieza a definirla dibujándola primero. Lleva siempre contigo una agenda y siempre que se te ocurra algo, ponle imagen.
4. Galerías de inspiración
Un buen empujón de inspiración siempre puede ayudarte. Puedes obtener la inspiración que buscas en galerías de imágenes como Smashing Magazine o Creattica. Y por supuesto, en sitios tan populares como Flickr
Poco a poco iremos volviendo sobre el tema de la creatividad. Estas 12 pautas pueden ser un buen comienzo.
¿Qué piensas tú de la creatividad? ¿Crees que es un talento innato? ¿O tu experiencia te ha demostrado que puede desarrollarse?
¿Tienes métodos para poner en marcha tu creatividad o para hacer frente al boqueo? Compártelos aquí. ¿Cómo los aplicas en tu día a día profesional?